Estas palabras gotean engaño
dejando rastros de mis convicciones.
Sus palabras me comen vivo
o al menos matan mi voluntad para seguir.
Su sudor,
oh, sabe a desprecio.
Cuánto la odio por su belleza,
sus labios saben a veneno
respirando mentiras en su piel.
En momentos de epifanías,
me abres lentamente.
No te condenaré esta noche
pero nada de lo que haga
me devolverá a tu vida.
Así que, descartada,
tirada a los lobos por las manos de Venus,
debí dejarla allí.
Muy bella para desperdiciar,
muy suave para mis labios,
muy dulce para deleitar.
No puedo verlo como algo menos que trágico
Empapado de dolor
iluminando las carreteras de fuego.
Pruebo la disonancia en el momento
Me arrancaría el corazón para sangrar sin ella.
Todo aquello que amamos nos dejará,
todo el oro se pudrirá y marchitará.
Mientras desvanecemos a nada
no seremos recordados.
"No se trata de quién escribe mejor ni quién profundiza más en sus letras. El arte está en la pasión con que se plasman los sentimientos, en la convicción de que lo que se lee, es tan real como el mismo aire."