Saturday, July 26, 2014

Noches.

     Sin duda alguna, las cosas pasadas no pueden provocar en mí más que nada. El tiempo mismo se ha encargado de moldear mi sentir con respecto a muchos eventos, de los cuales, no todos me lamento. A pesar de no haber lamento alguno, sí hay daño y en todos. Y es precisamente esto de lo que se preocupa el tiempo mismo: sanar y tapar levemente las heridas. No es, sin embargo, garantía de que los recuerdos se vayan (aún habiendo aquellos de los que la memoria no se acuerda más).

     Es aquí, just aquí, donde mi pobre y cansado espíritu decae. No logra de alguna manera sobreponderse ante las cosas que más le han marcado gran parte (si no es que toda) de su vida. Su comportamiento, su pensar, su análisas de las personas y eventos, sus sentimientos, su visión de querer y ser querdo, su compromiso con los de alrededor...nada de esto es igual. No pretendo asignar estos cambios a una persona o a algún evento en particular, aunque estaría incorrecto y hasta sería falaz, no mencionar que en realidad sí pasa por estos motivos. Para efectos de rehabilitación míos, lo dejaré de esa manera.

     Pasa que pasa cuando de pronto uno mismo se cuestiona si hasta que al fin y al cabo, se ha logrado superar cierta etapa y

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